|
| Sexo casero - Las fotos porno, sexo gratis y videos porno, fotos diarias de sexo casero gratis |
 |
| Ver tema anterior :: Ver siguiente tema |
| Autor |
Mensaje |
Sonia Invitado
|
Publicado: Mar Ene 02, 2007 7:06 pm Título del mensaje: Por teléfono o en vivo |
|
|
Hace casi dos meses que llegué de mi ciudad natal para estudiar y desde entonces convivo con una chica que me alquila un cuarto de su apartamento por un precio bastante razonable. Ella es de carácter fuerte y mirada penetrante, una mujer decisiva y que sabe lo que quiere. Por mi parte, siempre me gustó la idea de vivir con una amiga por todas las cosas que se pueden compartir.
Su novio se fue del país por un intercambio estudiantil hace más de 5 meses y puedo asegurar que desde ese entonces, ella no ha tenido nada con alguien más, por lo menos nada serio, ni tampoco sexual. Aunque no nos contamos muchas cosas y ella es muy reservada, conozco sus movimientos y sé que le es muy fiel a su novio (aunque dudo que sea recíproco
Nos hablamos muy poco, pero a pesar de eso, sé muchas cosas de su vida, más de las que ella se imagina, pues tengo una mala costumbre de escuchar conversaciones que no me competen. Ella es una chica muy linda, con un buen cuerpo, pero a muchos podrá parecerles normal. Estoy segura que con esos atributos podría lograr lo que fuera, pero ella es muy reservada, tímida y normativa. Yo por el contrario, soy más liberada y alocada, me gusta experimentar cosas nuevas, sobre todo en lo competente al sexo.
Un día levanté el teléfono, y ella estaba en una de sus largas conversaciones con su novio, conversación que por supuesto yo me senté a escuchar muy silenciosamente. En ella, su novio le dijo que tenía muchas ganas de estar con ella y hacer las cosas más sucias del mundo y le propuso realizar sexo telefónico, a lo que ella respondió con una gran negativa y colgó el teléfono.
Tiempo después, me sentí decidida a hablar con ella para poder arreglar nuestras diferencias, y le quería proponer que hiciéramos más cosas juntas para conocernos mejor, tales como salir al cine, de compras, hacer una fiesta. Quería entrar a su habitación, pero al poner mi oreja en su puerta escuché ciertos sonidos excitantes y creo que le decía a su novio que estaba decidida a hacer lo que él quisiera.
Ella empezó a gemir muy suavemente, seguro tenía miedo que yo la escuchara y le propuso que ella le narraría lo que quería que él le hiciera en ese momento, por lo que ella empezó a decir: - “ummm, en este momento estoy acariciando mis senos por encima de la blusa”. Acerqué tanto la oreja a la puerta, que ésta se entreabrió sin hacer ningún ruido y pude divisar un espectáculo. Efectivamente, ella estaba acostada sobre su cama, con el teléfono inalámbrico y tocándose sus prominentes senos por encima de una pequeñita blusa transparente de botones; también tenía puesto un pequeño short, creo que era su pijama, pero me sorprendió que la tuviera puesta apenas a las cinco de la tarde.
Verla así y acariciando su cuerpo, me excitó un poco. Y ella continuaba hablando con su novio:
-“Quiero que tus dedos penetren mi pequeño hoyito”.
En ese momento, sus manos empezaron a deslizarse por debajo de su short y pude ver que no lleva calzón. A ese punto yo estaba un poco más cachonda y mis pezones se empezaron a erectar. Yo también estaba vestida muy zorrita, con una blusita pegada al cuerpo de color blanco y una faldita muy cortita sin nada debajo, pues así es como me visto cuando estoy en casa, y creo que esa es una de las cosas que a ella más le molesta de mí.
Mis manos también se empezaron a deslizar por debajo de mi falda y pude notar como mi rajita estaba ya mojada por la excitación que me producían sus gemidos. Ella sonaba un poco más desinhibida y sus gemidos aumentaron más de velocidad e intensidad así como su mano tocaba mucho más fuerte su coño.
Fue en ese preciso instante en el que decidí entrar y continuar con el show. Cuando lo hice, ella se detuvo y sacó su mano. Me miró muy asustada y apenada. Creo que su novio le preguntó que si le pasaba algo, a lo que respondió que no, que sólo había escuchado un ruido raro, por lo que comprendí que ella deseaba mi presencia en ese momento. Como una especie de orden que le daba a su novio, ella empezó a decir:
-“Quiero que en este momento me desabotones la blusa y toques y lamas mis senos”. Obedecí inmediatamente. Su pequeña blusa desapareció entre mis manos y mi lengua empezó a recorrer su torso desde el cuello hasta la parte más baja de su ombligo, por lo que sus gemidos aumentaron cada vez más.
-“Por favor quítame el short y lame mi conchita”, supongo que su novio se estaba excitando bastante, pero era hacia mí que iban todas esas órdenes. Así que bajé su short y con mi lengua empecé recorrer toda su rajita, primero muy suave y luego mis lametazos fueron aumentando hasta volverse muy vulgares. Ella se retorcía de placer y empezó a gritar, hasta que fue el momento de introducir mi dedo en su hoyito delicioso.
-“Oh, siiiii, dame más por favor, dame más”, su clítoris cada vez se ensanchaba más y se iba poniendo más duro, por lo que empecé a alternar mis dedos con mi lengua en su clítoris y fue cuando vi llegar un orgasmo demoníaco. Ella sólo gritaba y yo me imaginaba al cabrón de su novio masturbándose de lo lindo, pensando que él la había hecho llegar al clímax.
Ella se relajó un poco, y me miró. Fue en ese momento en que abrí el cajón de su mesita de noche y saqué un juguete, un gran vibrador. Ella me miró asombrada por haber descubierto su secreto. Pero puso una cara de vicio que no le importó que yo supiera lo que ella hacía y dijo: -“Penétrame con ese gran polla que tienes”. Seguro estas palabras elevaron el ego de su hombre hasta el cielo, pero era yo quien tenía ese enorme falo en la mano dispuesta a atravesar su conchita deliciosa y mojadita. Penetré con el juguete su huequito rasurado, pero sin antes quitar mi ropa y empezar a frotar mi botoncito enfrente de ella. Su cara de vicio me estaba llevando al límite, por lo que decidí hacer una doble penetración con esa gran polla de plástico. Sentía que esa cama se iba a reventar, ella saltaba de placer, pero le pedí que se pusiera en cuatro.
-“Oh, síiii, quiero que me partas el culito, quiero que metas tu gran polla en mi culo, oh, siiiiii, ahhhhh. En ese momento empecé a lubricar su culito, dándole lenguetazos deliciosos que la hacían gritar: -“Si, si, si, lámeme el culo, oh, cómo me gusta”. Fue así como descubrí que su culito era virgen por lo que estaba dispuesta a hacerla pasar de maravilla. Mientras seguía hablando con su novio, gimiendo y a punto de otro orgasmo, introduje el vibrador en su ano y empecé a atravesarla con gran fuerza. Sus primeros gemidos fueron de dolor, pero creo que al rato empezó a disfrutarlo, mordía la almohada y se aferraba fuerte a las sábanas, y sé que lo estaba disfrutando enormemente porque seguía gritando: -“´Sí, más, más, oh, si, que rico que me haces, delicioso, ummm. Oh, me vengo, me veng Divisé un gran orgasmo que hizo que las sábanas se mojaran, seguí lamiendo su concha, mientras ella le decía a su novio que era la mejor follada de la historia, mejor que cuando estaban juntos, y aún seguía tocando su clítoris como deseosa de más. Rápidamente le dijo a su novio que tenía algo que hacer con urgencia, que lo llamaba más tarde y le colgó.
Ahora, sí, es tu turno
Eran las 8 de la noche y aunque yo tenía un compromiso con un chico, no salí. Desconectamos el teléfono, apagamos las luces y cerramos con llave la puerta para que nadie nos molestara. Fue una noche de sexo bestial, sexo oral, vibradores y grandes penetraciones anales. Ah, por cierto, Juana y yo, ahora somos las mejores amigas y hacemos todo juntas. |
|
| Volver arriba |
|
|
|
Puede crear mensajes Puede responder temas No puede editar sus mensajes No puede borrar sus mensajes No puede votar en encuestas
|
Chochos Fotos @
2005 - 2007
|
|